jueves 28 de mayo de 2009

Un Barça a la Americana

Quién me lo iba a decir a mí cuando salía de casa después de una tormenta monumental de las que caen en Miami justo cuando voy a ir yo a la piscina. Salíamos con destino a Merrick Way, el lugar donde la peña del Barça de Miami se concentra para ver los partidos del equipo de mis amores. Yo esperaba que en el lugar hubieran unos cuantos hinchas españoles que animaran el cotarro y se hubieran escapado del trabajo, y dieran cuatro uuuhhh y tres ooohhh ante las oportunidades de Messi y los suyos, pero cualquier parecido con eso ha sido pura coincidencia.

A parte de llegar tarde porque no encontrábamos la calle en cuestión, la sorpresa ha sido monumental cuando al llegar frente al local un cartel cutre y a bolígrafo decía "FULL". Dios, casi me muero y he pensado que no podía ser, que después de lo que nos había costado llegar hasta allá ahora no podía ser que en medio de Miami hubiera un lugar lleno hasta la bandera para ver la final de la Champions. ¿Y dicen que el soccer no interesa en este país?. Pero sí, el local estaba hasta más arriba de la bandera, cosa que he visto cuando he entreabierto la puerta para echar un vistazo y casi me da algo.

Himnos del Barça, banderas de Catalunya, camisetas por todas partes y un griterío ensordecedor de una cantidad de gente que no me podía ni creer. Si no había 300 personas no había nadie en aquel lugar. Y ahí estábamos en la puerta, acordándonos de las madres y padres de los que estaban dentro, hasta que unos jóvenes de un país desconocido han salido del bar y entonces el que controlaba la puerta nos ha dejado entrar por ellos como si del favor de nuestras vidas se tratara.

Y sí, desde dentro el ambiente era como si estuviera en medio mismo de un bar de Barcelona, a diferencia de que aquí veíamos la pantalla entre las cabezas de varias personas. Uno no se podía ni mover y la gente gritaba tanto como en el bar de debajo de la esquina de casa. La sorpresa, u otra de ellas, ha sido que gran parte de la afición que se congregaba en el local era del Manchester. Así que ante las oportunidades de los buenos y de los malos gritaban los unos y los otros. Aunque eso sí, siempre en un ambiente de lo más cordial.

Como era de esperar el más odiado del partido ha sido Cristiano Ronaldo, prototipo de jugador del Real Madrid que de momento juega en el Manchester. Ha corrido, se ha tirado y ha hecho un trillón de bicicletas que no le han servido para nada más que para acabar desquiciado. Por nuestra parte, en cambio, ha habido lo de siempre, toque, toque y más toque. De Iniesta a Xavi y de Xavi a Iniesta, repartiendo juego al resto y moviendo el balón para que el Manchester ni oliera la pelota, como así ha sido.

Y entre todo aquello, el partido ha transcurrido divertido básicamente por el ambiente del local, que no por el juego de los equipos, que ha sido medio soporífero. Y con suerte, en el descanso un montón de gente del Manchester (supongo), ha dejado sitio para los campeones y por fin nos hemos podido colocar mucho mejor, así que hemos pedido una Soccer Burger y hemos esperado tranquilamente a que Messi metiera el segundo (gol) comiendo nuestra super hamburguesa con patatas fritas sobre un piano (sí, increíble pero cierto).

El segundo gol ha provocado un griterío enorme que me ha dejado flipado (con el primero no he podido alucinar porque no lo he visto!!!) porque todos gritábamos como bestias y cuando me he girado he visto que gentes de todos los países gritaban el nombre del Barça. Ha sido increíble. Incluso americanos de los que no les entiende ni Dios estaban con el equipo de Barcelona, lo que me ha llevado a pensar que este Barça es un auténtico equipo campeón, por como juega y por lo que representa.

Y ya al final, cuando por fin se ha entregado la copa de Europa, la alegría ha sido enorme hasta que hemos empezado a ver a los de siempre, a los que les llevan por la cara y salen en todas las fotos de gorra. Así que hemos pensado que como además nuestras monedas del parquímetro ya estarían agotadas, lo mejor era marcharnos antes de que esos nos aguaran la fiesta, porque desde luego uno no ve cada día una final de la Champions en Miami, a la americana y encima ganando. Apoteósico!!



J . Coltrane